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SETAS TÓXICAS


 
Amanita phalloides
ORONJA VERDE

Una de las setas más peligrosas que podemos encontrar en nuestras comarcas es la oronja verde que casi todo el mundo ya conoce por su nombre científico: Amanita phalloides. Cada año se dan casos de intoxicación en Cataluña por ingestión de esta seta, aunque si se actúa ante los primeros síntomas es posible la recuperación.

Desgraciadamente, sea por haber ingerido una cantidad elevada o por no haber acudido a un centro sanitario hasta que la intoxicación era ya muy avanzada, hay algún caso mortal.

Para prevenir cualquier susto, no hay otro método que conocer bien esta especie y rechazarla. Se trata de una seta de tamaño medio, carnoso, con volva y anillo como todas las amanitas. La volva es blanca y queda escondida en el suelo, el pie es liso y blanco, como el anillo y las láminas que también son blancas. Por encima, el sombrero puede ser blanco (variedad alba) o normalmente con coloraciones verdosas o amarillentas. Al cortarlo la carne también es blanca y no hace ningún tipo de látex ni cambia de color y, dicen, tiene un gusto agradable, pero mejor no probarlo.

En nuestras tierras, aunque no es muy común, puede encontrarse en una extensa zona, especialmente en bosques de roble y encina y también en antiguos cultivos de avellanos ya abandonados.

Provoca el "síndrome faloidiano o síndrome ciclopeptídico" que se presenta con un periodo de latencia relativamente largo: entre 9 y 15 horas después de la ingestión, con síntomas que pasan por diversas fases que no siempre se presentan con la misma intensidad.

Entre las 12-24 horas hay la fase coleriforme que siempre da diarreas, acompañadas en la mayoría de casos, aunque no siempre, por vómitos, náuseas y dolor abdominal. Entre las 24-48 horas hay una mejoría aparente, especialmente si se ha tratado la diarrea y / o los vómitos con algún fármaco. A partir, más o menos, unas 72 horas después de la ingestión, se entra en la fase de agresión visceral, con un empeoramiento general y síntomas de ictericia, entre otros, donde se puede producir la muerte por insuficiencia hepática o renal.

Evidentemente es importante hacer un diagnóstico correcto en la primera fase, confirmando siempre que sea posible que se ha consumido esta especie y no otras de las que sólo provocan intoxicaciones gastrointestinales, para hacer un tratamiento adecuado, con lo cual no se llegue a la última fase o si se llega a esta, ya sea por la cantidad consumida o por algún otro factor, pueda conseguirse que las lesiones no sean mortales.

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